Terapia para personas mayores: nunca es demasiado tarde para empezar

Las personas mayores se enfrentan a muchos cambios. Primero, los cambios corporales, como pérdida de destreza y la falta de energía. A veces, incluso hasta la pérdida de su autonomía.
Luego tienen que acostumbrarse a las nuevas rutinas. Después de jubilarse, sin su trabajo habitual, tienen que descubrir nuevas aficiones y formas de ocupar su tiempo. Muchos pierden el "sentido de la vida".
Finalmente, la mayoría de las personas mayores se enfrentan la pérdida de sus parejas y de otras personas cercanas, lo que los hace sentir aún más aislados del mundo.
A su vez, el aislamiento social durante la vejez empeora el deterioro cognitivo, conductual e inmunitario, según un estudio publicado en 2009. Además, en España, una de cada cuatro personas con más de 65 años sufre de depresión.
La depresión se caracteriza por una tristeza profunda y prolongada, así como cambios de humor súbitos y llanto incontrolable.
Entre los síntomas también se incluyen la falta de interés en actividades que solían ser placenteras, la falta de disposición para arreglarse, cuidarse o hacer las tareas del hogar.
También se pueden apreciar otros síntomas físicos, como molestias gastrointestinales, quejas de dolor (generalmente dolores de cabeza), cansancio y trastornos del sueño.
La detección temprana de estos síntomas por parte de familiares y otras personas de su entorno puede ser crucial para brindar una mejor calidad de vida a las personas mayores.
De hecho, una de las mejores medidas preventivas es la terapia. No solo porque los adultos mayores pueden explorar las razones de su aislamiento y de su soledad, sino también porque pueden hablar sobre temas que quizás no quieran discutir con su familia.
Si te sientes solo y aislado, o si tienes padres ancianos con síntomas depresivos, busca servicios de psicología en Madrid y servicios de psicología en Barcelona.